
" Tengo un perro chiquitín,
que se llama Manolín,
cazador de codornices,
cuando ve a una chica guapa
agurruña las narices.............
Aquí en esta foto vemos al farero Francisco Bonachera con su hijo y su perrito Manolín.
Tuve la suerte de conocer a la leyenda, era buen amigo de mi padre, tengo vagos recuerdos suyos, la canción de su perro Manolín, que le gustaba cantar en el garaje de la casona sentado en un taburete de caza de mi padre, mientras arreglaba cañas de pescar y sedales, o engrasaba alguna herramienta, siempre contento, y su imagen como en una nebulosa.El sábado pasado hacía ya trece años que repetíamos la excursión anual a las Columbretes, y tras un par de horas de travesía ( se hallan a 30 millas al este del cabo de Oropesa), comenzamos a divisar la silueta del archipiélago, y del viejo faro coronando la herradura que forma L´Illa grossa, tras la que reposa la esbelta y solitaria señoreta, y el resto de islas que lo forman,la Ferrera, la Foradada y el Carallot, ( chimenea central del volcán), que maravilla, si no las conocéis, no perdáis la oportunidad de enrolaros en cualquier excursión, si es organizada por Manolo mejor, aunque diariamente salen golondrinas desde el puerto de Peñíscola en verano, a las que acude gente con diferentes intereses en las Islas.

Las columbretes, a las que los griegos llamaban Islas Ophiusas, y los romanos Serpentaria y Colubraria ( por la cantidad de víboras que había) , hoy en día son Parque Natural a nivel autonómico y Reserva Marina (a dios gracias ) a nivel nacional, y gracias a este interés por conservar Éste paraje de enorme interés ecológico, se ha podido terminar con visitas incontroladas, y la dañina pesca furtiva, aunque todavía existen buceadores sin escrúpulos que sobre pedido sacan tesoros varios.
Hay que pedir a medio ambiente permiso de bajada para pisar las tierras volcánicas de Las Columbretes, verdaderas Galápagos del mediterráneo, repletas de escorpiones y lagartijas. Islas mágicas, misteriosas, enigmáticas y solitarias, llenas de fantasmas y sensaciones, como en la canción de Rebeldes: "no hay mejor rincón en el planeta si quieres soñar" ; Minúsculas y desconocidas perlas negras del mediterráneo, refugio de piratas y contrabandistas.

El primer año que pensamos y decidimos ir de excursión a las Islas, embarcamos en un catamarán del Náutico de Castellón llamado " Sarabá" que significa "Que estés con Díos", con Silvino de patrón y Pedro de marinero, pero ya en años sucesivos embarcamos en el " Cat Cat" de Manolo, un tipo magnifico que ya forma parte de la movida anual hacia las Islas. Manolo hace la travesía practicamente a diario para aprovisionar de víveres a los biólogos del parque, y posibilitar su cambio de guardia. Manolo nos ha llevado a las Columbretes con una discreción alucinante; Ver, oír y callar, ese es su lema. Gracias Manolo, te queremos.
Manolo, un lobo de mar.

Un día de sol, el mar como una balsa, anticiclón en los cielos, poco viento, buenos amigos, cervecitas frías, vino de Dominio de la Vega traído por Antonio Ayora, bocatas, frutas y chocolates. Muchas ganas de mar y salitre, agua muy fría, alguna molesta medusa, y el mejor entorno para relajarnos, distraernos, evadirnos, hablar de la vida y filosofar, rematando con un largo chapuzón en alta mar, no hay nada mejor que tirarse de cabeza a las profundidades marinas. tan solo nos faltaban los gin tonics o Roncitos, que hubieran caído muy bien a Juan Carlos, marido de Esther ( simpática y guapa prima de Paz), y prestigioso abogado medioambiental, había coincidido con el en otras travesías pero solo en esta coincidimos en el mismo barco, un tío muy legal al que también le encanta el cachondeo.
Tono, experto buceador, apasionado de los fondos marinos, y atento caballero, estuvo un buen rato en las profundidades, convertido en hombre rana pudo observar ( según nos relató al emerger) bastantes meros, sargos , doncellas y corvinas. Normalmente en todas las excursiones, Tono se encarga de que a las chicas no nos falte nada, es decir, que la copita de cava siempre pppermanezca llena, ay Tono, cómo nos cuidas.....Quinin, tu hombre es un amor.

Al llegar a la Isla Grande ( L´illa Grossa), lo primero que hicimos fue lanzarnos al agua sin tregua y salvavidas, practicar la risoterapia en alta mar, y alucinar con el paisaje, luego, ya fresquitos y muy contentos todos, nos dirigimos a las escaleritas de puerto tofiño para que la gente que no conocía las islas pudiera
de la mano de los biólogos de la reserva marina interesarse por la historia y peculiaridades de las islas, cosa que yo aproveché junto a Cristina ( la francesa) para tumbarme en la proa del barco a tomar el sol y respirar puro mediterraneo.
Tras estar un buen rato amarrados en una boya en la herradura, levantamos ancla y navegamos un rato alrededor de la foradada ( en la que se puede ver perfectamente las muescas de los obuses disparados en prácticas de guerra por la aviación y la marina francesa), y al olor de las galletas saladas que les lanzábamos, no paraban de llegar juguetonas doradas de un tamaño considerable, para deleite de las barracudas que salieron de caza a pegarse un buen festín.

En el cielo, las gaviotas de adouin (Larus audouinii) y los halcones de eleonora (Falco eleonorae), hospitalarias y maravillosas, nos sobrevolaban y acompañan con sus piruetas, jugueteando alrededor del faro, ofreciéndonos vuelos y graznidos llenos de amor y bienvenida.
Halcón de Eleonora y Gaviota de Adouin.


El médico del barco tuvo que atender algún incidente que otro ( picadas de medusa y algún mareo que otro) , pero se lo pasó de coña, y despachó fácilmente las urgencias.
Resumiendo: una experiencia irrepetible, que os recomiendo encarecidamente.
Esta entrada se la dedico a la poetisa y maravillosa Gloria Fuertes, a la que nunca me canso de leer, y me hace disfrutar mucho con sus rimas y juegos de palabras sencillos y llenos de humor; Este poema siempre me encantó, es un poema de amor: ISLA IGNORADA
Soy como esa isla que ignorada
Late acunada por árboles jugosos
-en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de NADA, sola solo-.
Hay aves en mi isla relucientes
Y pintadas por ángeles pintores,
Hay fieras que me miran dulcemente
Y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
Y voces interiores
De volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
Muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña
o tan sólo un pequeño pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla
Sois vosotros, mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene del mar que me rodea
A esta isla que soy, si alguien llega,
Que se encuentre con algo es mi deseo
-manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo-.
Un nombre que me sube por el alma
Y no quiere que llore mis secretos;
Y soy tierra feliz -que tengo el arte
De ser dichosa y pobre al mismo tiempo-.
Para mí es un placer ser ignorada,
Isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro,
SÉ TODO, porque vino un misionero
Y me dejó una Cruz para la vida
-para la muerte me dejó un misterio-.